Nuclear, relajado compás de espera en España y cambios en el WNISR 2018

Miguel Muñiz

¿La electricidad es cara? ¿Quién tiene la culpa? ¿Alguien tiene una idea de cómo se forman los precios? Puede que las consultoras que trabajan para las empresas sepan algo. Puede que las negociaciones sobre los “peajes” que se realizan en continuo y cristalizan cada año en el Decreto del 31 de diciembre (o 30) lo explique. Prueben a leerlo, está en el BOE.

La subida constante del precio de la electricidad en los últimos meses ha sido portada en todos los medios de ámbito energético, y se ha intensificado en septiembre; la culpa, como es natural, la tienen las tasas y los impuestos, eso han dicho. No se dispone, ni interesa disponer, de una auditoria en profundidad del sistema eléctrico. Ni siquiera se ha estudiado la relación incremento del precio/incremento de los beneficios de las empresas. No sea que los que mandan se molesten.

El gobierno PSOE ha aplicado la previsible medida de choque: suprimir un impuesto. Y no ha logrado contentar a nadie: las eléctricas han aplaudido y, sin esperar un momento, han pedido más (o sea, menos impuestos); las organizaciones de consumidores y los expertos han ofrecido balances contradictorios, desde considerarla una medida insignificante a vislumbrar en ella el primer paso hacia el futuro. Interesante; en el debate previo se enfrentaron dos ministerios: Industria y Transición Ecológica, a favor, y Hacienda, en contra (por la pérdida de recaudación, decían). Se ha filtrado que fue un informe de los técnicos de Iberdrola el que venció las reticencias del ministerio de Hacienda [1]. A ver si nos enteramos de quién sabe y quién manda aquí.

Lo que afecta a nuestra economía no coincide siempre con lo que afecta a nuestra salud. Sobre el tema nuclear, ni una información significativa. La pauta habitual: un día, un artículo generalista (o europeo, o internacional) a favor de un cierre a medio plazo. Al día siguiente otro artículo generalista (o europeo, o internacional) sobre lo importante que es que continúen funcionando mientras los mecanismos aguanten; ya se sabe..., los precios, las emisiones de gases de invernadero…, lo habitual. El señor Cañete se curra su sueldo levantando cortinas de humo. Más. Declaración de Iberdrola en línea “a los 40 cerramos” un día (el 7, para ser exactos), respuesta de Enel-Endesa en línea “eso es muy difícil”, el mismo día.

Declaraciones del gobierno autónomo de Extremadura y de la oposición sobre Almaraz, se fijan posiciones, y se habla de dinero, dinero, dinero… El CSN pide informes a Berkeley por la mina de uranio, las acciones se han desplomado después de los espectaculares niveles del mes pasado; Villar de Cañas desaparece de los titulares (por fin) y se sitúa en un futuro improbable; aparecen los lodos radiactivos de la dictadura del general Franco, pero la cosa sólo da para un par de titulares...

Todo está pendiente de la gran declaración del gobierno PSOE, de la exposición estratégica de la ministra. Se la esperaba el día 20 en el Congreso, compareció y no dijo nada significativo. A seguir; hay tranquilidad en el tema nuclear y todo el sector eléctrico es consciente de que se está en un compás de espera [2]. La tranquilidad puede ser signo de que todo está decidido, o casi. ¿Cierre a la carta? ¿Enel, Iberdrola y Naturgy pactando? Nada se filtra. Veremos.

El Informe Schneider. World Nuclear Industry Status Report 2018 (WNISR 2018)

Pero en el exterior se producen cambios significativos, y un repaso al WNISR 2018 [3] contrastándolo con los anteriores los muestra.

Comencemos por revisar el número de reactores nucleares en funcionamiento que han ido detallando los informes WNISR a lo largo del tiempo. Enseguida se detecta un problema.

1992: 421

2000: 436

2004: 440

2007: 439

2009: 435

2011: 437

2013: 427

2014: 388

2015: 391

2016: 402

2017: 403

2018: 413

Es evidente que el declive iniciado en 2004 finaliza en 2015. Aunque se sabe que sólo por el deterioro de sus mecanismos muchos reactores cerrarán antes del 2030, ello es parte del futuro. La frase referida al presente, y más repetida en los informes a partir de 2004 con diversas variantes, la industria nuclear está en declive, no puede sostenerse a partir de 2015 [4].

Por eso en los WNISR de 2016 y 2017, el término declive quedó restringido al peso de la generación eléctrica nuclear en el mix en diferentes países y regiones; pero, además, en 2016 el informe WNISR comenzó a hacerse trampa a sí mismo: comenzó a contabilizar el peso mundial de la energía nuclear separando la evolución en China como una excepción, a fin de poder sostener la calificación del declive en varios de los análisis; pero había otras excepciones en Asia y en Rusia, y se sabía de la existencia de una estrategia de adaptación de la industria tras Fukushima. Esa ficción no se podía mantener mucho tiempo.

En 2017 se produjo otro cambio. La presentación del Informe incluyó una frase de un alto cargo norteamericano vinculado a las políticas energéticas, S. David Freeman [5]:

El valor de este informe es que esta conclusión ya no depende de la esperanza o la opinión, sino que es lo que realmente está sucediendo. En un país tras otro, los hechos son los mismos. La energía nuclear está lejos de estar muerta, pero está en declive y la energía renovable está creciendo a pasos agigantados.” (pg. 10)

Evidentemente la nuclear estaba lejos de estar muerta, por eso el Informe de 2017 se tradujo al chino. Resulta imposible saber hasta qué punto la situación de China ha afectado a los cambios que se han producido en el último WNISR.

En el WNISR 2018 destacan dos párrafos del prefacio redactado por Han Wenke y Zhou Jie [6], que suponen un giro de lenguaje respecto a los anteriores:

Atrapado en el conflicto entre las fuertes y frecuentes declaraciones de las facciones pro y antinucleares, un público confundido puede fácilmente perder de vista la verdad. La cuestión de cómo superar esta oposición binaria, y racionalizar el discurso sobre la industria nuclear, es nada menos que una prueba del intelecto humano.” (pg. 11)

El Informe del estado de la industria nuclear mundial (WNISR), editado principalmente por Mycle Schneider, nos proporciona un informe tan objetivo como independiente, basado en una perspectiva de terceros que puede abrir la puerta a debates sobre el desarrollo sostenible de la energía nuclear.” (pg.11)

Resumiendo: la economía China no puede ser tomada a la ligera, China inauguró el primer reactor nuclear de diseño AP1000 el 18 de agosto, y maniobra para que sus estándares de fabricación y calidad se normalicen a nivel internacional. Todo ello exige la superación de oposiciones binarias, y abrir debates sobre un desarrollo sostenible de la energía nuclear.

Pero el cambio más importante es la introducción del factor militar como explicación de por qué las dinámicas que siempre se han defendido en los WNISR no se están materializando. No se puede repetir desde 2004 a 2016 que hay un declive sin que el declive se perciba de forma evidente. Algo falla. Mantener el mantra neoliberal de que la energía nuclear no ha superado la prueba del mercado (sea lo que sea ese ente denominado mercado), es algo muy del gusto de un sector crítico con la energía nuclear que no quiere perder audiencia en los medios del sistema, pero también es algo ridículo tras 17 años (el renacimiento nuclear comenzó en 2001) de fracasar ante el mercado y, sin embargo, continuar, e incluso crecer.

Reconocer que la energía nuclear es el resultado de una decisión política, y que sólo una decisión política puede ponerle fin; que los mercados no tienen nada que ver, que la industria nuclear tiene una dinámica propia y forma parte de una estrategia energética de la acción de gobiernos y de instituciones internacionales, llevaría a los informes WNISR a entrar en el terreno político. Una opción arriesgada para la independencia de los expertos. Por ello han optado por introducir (parcialmente) el factor militar.

La clave explicativa, a la que el propio WNISR 2018 reconoce serias limitaciones, figura en un apartado de 13 páginas (173 a 186) titulado Interdependencias entre las infraestructuras nucleares civiles y militares, y que se inicia con una buena pregunta:

¿Por qué la energía nuclear está resultando sorprendentemente resistente a condiciones del mercado de la energía global que cambian drásticamente, y a las estructuras de suministro en lugares específicos de todo el mundo?” (pg. 173)

La respuesta del WNISR consiste en delinear un patrón, según el cual las potencias con armamento nuclear potencian la energía nuclear civil para mantener o desarrollar programas e investigaciones que tienen utilidad militar, especialmente el diseño de reactores de propulsión de submarinos.

Se trata de una explicación poco consolidada y, como hemos escrito, el propio WNISR 2018 lo reconoce; las excepciones de Alemania, Taiwán, Emiratos Árabes Unidos, y otros países como Irán o Corea del Sur, de discutible peso militar, restan credibilidad a un patrón que se presenta como una enmienda particular para poder seguir aplicando el reconocido mantra: que las distorsiones del mercado provocadas por la interferencia estatal impiden que la energía nuclear tenga un declive visible. Puede ser el comienzo de otra trampa del WNISR a sí mismo, como la de excluir a China en las valoraciones globales de 2016 y 2017.

Por supuesto, las vinculaciones entre los pacíficos reactores nucleares y la munición de uranio empobrecido (el uso militar más habitual hoy) no se tratan.

En todo caso, este enfoque tan forzado no resta un ápice de calidad de los datos de un informe que es de consulta obligatoria para entender el estado de la energía nuclear en el mundo.

 

Notas

[1] 21/09/2018. Un informe de Iberdrola desmontó las trabas de Hacienda para eliminar el impuesto de la luz.
https://www.elconfidencialdigital.com/articulo/dinero/informe-iberdrola-desmonto-trabas-hacienda-eliminar-impuesto-luz/20180920185118116096.html

[2] 27/09/2018. Enusa confirma que no está previsto el cierre de centrales nucleares (...) no hay decisión tomada respecto al cierre de las centrales nucleares por parte del Ministerio de Transición Ecológica. El periodico de la Energía.

[3] en http://www.worldnuclearreport.org/

[4] Algunas reiteraciones del declive (decline)
2004: “In fact, the decline of the nuclear industry, unnoticed by the public, has started many years ago.” (Pag 6); 2007: “In fact, the decline of the nuclear industry, unnoticed by the public, has started many years ago.” (Pag 6); 2009: “At this point, there is as yet no obvious sign that the international nuclear industry could eventually turn the empirically evident decline into a promising future.” (pag.7); 2011: “But developments even prior to March 11, when the Fukushima crisis began, illustrate that the international nuclear industry has been unable to stop the slow decline of nuclear energy.” (pag. 8); 2012: “Fifteen months after 3/11, it is likely that the decline of the industry will only accelerate. (pag.8); 2013: “The nuclear industry is in decline (pag.7)”; 2014: “The nuclear industry is in decline (pag.7)”; 2015: “The nuclear industry remains in decline: The 391 operating reactors—excluding LTOs—are 47 fewer than the 2002 peak of 438, (...)” (pag.14)

[5] S. David Freeman, Presidente de la Tennessee Valley Authority (TVA) en 1977, durante el mandato de by President Jimmy Carter. Posteriormente fue administrador de diversas agencias públicas de energía en Los Ángeles, Nueva York y Sacramento.

[6] Han Wenke es Vice-Director-General del Forum Internacional para la Energía Limpia (IFCE) de Macao, y participa en el Energy Research Institute (ERI), National Development and Reform Commission (NDRC) de China.
Zhou Jie es Vice-Director-General y Secretario General del IFCE, también en Macao

 

[Miguel Muñiz Gutiérrez es miembro de Tanquem Les Nuclears – 100% RENOVABLES, del Col·lectiu 2020 LLIURE DE NUCLEARS, y del Moviment Ibèric Antinuclear a Catalunya. Mantiene la página de divulgación energética www.sirenovablesnuclearno.org]


28/9/2018

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