El aspecto de la crisis moderna lamentado como "oleada de materialismo" está relacionado con lo que suele llamarse "crisis de autoridad". Si la clase dominante ha perdido el consentimiento, o sea, ya no es "dirigente", sino sólo "dominante", detentadora de la mera fuerza coactiva, ello significa que las grandes masas se han desprendido de las ideologías tradicionales, no creen ya en aquello en lo cual antes creían, etc. La crisis consiste precisamente en que muere lo viejo sin que pueda nacer lo nuevo, y en ese interregno ocurren los más diversos fenómenos morbosos.
Número 57 de abril de 2008
Notas del mes
¿Hay un camino a la izquierda?
Por Albert Recio Andreu
La izquierda española: ¿un final o un principio?
Por Juan-Ramón Capella
¡No al préstamo de pago en bibliotecas!
Por José Luis Sampedro
"Nostalgia de otro futuro", de José Luis Gordillo
Por José A. Estévez Araújo
De otras fuentes
No confundir el campo con los campesinos
Ricardo Natalichio
La Biblioteca de Babel
Exportar la libertad. El mito que ha fracasado
Luciano Canfora

